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La relación durante el trabajo: sentimientos y momentos de tensión

Del archivo de mi antigua web rusa. Edición para esta web.

Los sentimientos de la persona que acompaña

¿Por qué puede ser importante que una terapeuta de Process Work ponga palabras a sus propios sentimientos durante una sesión? ¿Significa eso que sigue únicamente su proceso, en lugar del proceso del cliente?

Durante una sesión entramos, de una manera u otra, en contacto con el campo de la persona, en el que ha surgido un conflicto de roles. En otras palabras, el campo se expresa a través de quienes participan en él, no solo a través del cliente. En mi manera de entender Process Work, las sensaciones de la profesional pueden convertirse en una vía para explorar la relación y los diferentes roles. Es una hipótesis que hay que comprobar junto con la persona, no presentar como un conocimiento sobre ella.

¿Y si los distintos campos de cliente y terapeuta generan un conflicto? ¿Qué ocurre cuando el cliente niega que los sentimientos de la terapeuta tengan relación con él y afirma que pertenecen exclusivamente al proceso de ella?

Cada persona tiene, por supuesto, su propio campo. Pero también compartimos muchos campos con otras personas.

Una vez que se ha definido el tema de la sesión, podemos explorar las experiencias y relaciones que aparecen utilizando la noción de campo: una de las perspectivas de Process Work. Tanto el cliente como la terapeuta empiezan a expresar distintas partes o roles de ese campo: roles presentes, roles fantasma, sus creencias, las relaciones entre ellos y sus patrones de comportamiento.

Explorar distintos roles y sentimientos puede permitir que una persona vea una situación desde otra perspectiva. El alivio, sin embargo, no llega automáticamente ni tiene por qué seguir una secuencia determinada.

Transferencia y experiencias del pasado

¿Por qué siente un cliente rabia u otros sentimientos desagradables hacia la terapeuta? ¿De dónde surge el conflicto entre ambos?

La psicología utiliza el concepto de transferencia. Mindell también habla de lo que en Process Work se denomina dreaming up.

La transferencia pertenece a la tradición psicoanalítica. Describe cómo viejas heridas, conflictos no resueltos y experiencias traumáticas pueden influir en las relaciones actuales. Para explicarlo, podemos adaptar un dicho: quien se quemó con leche caliente puede después ver leche caliente en cada vaso de agua.

La transferencia es el desplazamiento de emociones, sentimientos, deseos, fantasías, actitudes o defensas desde la persona a la que originalmente iban dirigidos hacia otra persona disponible. A menudo se trasladan sentimientos relacionados con alguien del pasado a alguien del presente.

Por ejemplo, un cliente puede relacionarse con una terapeuta como si fuera su madre y experimentar durante la sesión sentimientos negativos que, en parte, pertenecen a su relación con ella.

Señales sutiles y responsabilidad compartida

El dreaming up se refiere al proceso por el que distintas personas transmiten y captan señales dobles y reaccionan a ellas. Por ejemplo, una terapeuta puede transmitir poder mediante señales de las que no es consciente; el cliente las percibe y responde, también sin darse cuenta. Dentro de esta perspectiva, la terapeuta estaría participando en el dreaming up del cliente.

El cliente, a su vez, puede hacer una transferencia y comenzar a relacionarse con la terapeuta como lo haría, por ejemplo, con su madre. Es importante poder reconocer estos procesos.

Para mí, la relación que surge durante el trabajo es un espacio importante de exploración. Pero la rabia o el desacuerdo no se pueden explicar automáticamente por la transferencia: también pueden responder a lo que sucede aquí y ahora. La profesional necesita reconocer su propia contribución, respetar los límites de la persona y dejar espacio para el desacuerdo.

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